Web Adentro


¿Cuál es el mayor problema de la Web Semántica?

Posted in Comentario por webadentro en febrero 29, 2008

Javier Pastor 

El futuro de Internet pasa por la denominada Web Semántica – lo que algunos llaman ‘Web 3.0′ -, pero antes de que pueda imponerse su uso tendrá que vencer una desventaja importante: al parecer, la Web Semántica es un tostón.

El blog de Matthew Ingram – uno de los bloggers más conocidos – hace referencia a un post de ZDNet en el cualse entrevista a Sir Tim Berners-Lee, creador de la World Wide Web y ahora totalmente centrado en desarrollar la idea de la Web Semántica.Las piezas están ahí, según Berners-Lee, y lo que se necesita es gente que las ponga en su sitio para que la Web Semántica comience a funcionar. Sin embargo, según Ingram hay un problema fundamental con este concepto: que es un rollo. Según sus palabras, esta evolución de la web actual no es más que un amasijo de widgets y estándares con nombres de lo más extraño como FOAF, TOTP o SIOC, y aunque las posibilidades de esta Web Semántica se antojan muy atractivas en algunos casos, entender el concepto y hacer que funcione podría ser más complicado de lo que parece.

Los lapsus

Posted in Comentario por webadentro en febrero 28, 2008

LapsusDarío Echeverri. S. Medellín, Colombia
echeverri.dario@gmail.com         

  • La expresión vocal de ideas y la escritura resultan afectadas ocasionalmente por dos tipos generales de lapsus o problemas involuntarios que distorsionan los contenidos y afectan la comunicación. Se trata de los LAPSUS LINGUAE y los LAPSUS CALAMI.

Los primeros (lapsus linguae) son producidos por diversas causas. Según el padre del psicoanálisis, el austríaco Sigmund Freud, éstos son originados por deseos sexuales reprimidos, hipótesis rebatida por las demás escuelas psicológicas. Según este científico, esas distorsiones podrían ser expresión de pensamientos secretos que escapan de manera inconsciente.

Para la doctora Anne Gutler, de la Universidad de Sussex, en Inglaterra, los lapsus linguae son ocasionados por un mecanismo mental que antecede a la producción y a lo vocalización de las palabras, un nivel cerebral en el que varios vocablos se ofrecen como una especie de menú disponible para atender el pedido. Probablemente está localizado en el Centro de Broca (áreas 44 y 45 del mapa cerebral de Brodmann), lo que podría llamarse “bodega de palabras” y actuaría por secuencias, no por unidades aisladas. Mirándolo desde un ejemplo de la vida práctica, equivaldría a extraer una cadena que tiene un eslabón malo o de dimensiones diferentes a los demás elementos de ella.

La neurolingüística, parte integrante de la psicolingüística, enfoca esta problemática del habla humana. Para la doctora Gutler, hay cinco causas o categorías de lapsus linguae: 

a.       Lapsus de cambio. Es la permutación de letras, sílabas o palabras, lo mismo que su reemplazo por otras parecidas en su pronunciación pero provistas de significado diferente. Ejemplo: dócil por fósil, la gallina de los huevos de oro, por la gallina de los oros de huevo; tengo un hambre atroz, por tengo un hombre atrás... La especialista señala que pueden darse como algo deliberado, caso en el cual, según otros teóricos, no existe lapsus. 

b.      Lapsus de anticipación. Se dan cuando conmutamos el final por el principio en una frase, y en vez de decir esta casa pertenece a la historia, decimos esta historia pertenece a la casa. En estos, el hablante casi siempre se da cuenta del error antes de concluir la emisión de su frase. 

c.       Lapsus de repetición. Por primera vez tenemos una vez, dice el conferencista. Este tipo de lapsus se da cuando un vocablo ya pronunciado toma el lugar de otro de la cadena, suplantándolo y alterando el sentido de la frase. 

d.      Lapsus de sustitución. Se dan por cambio involuntario del contexto. La doctora Gutler los agrupa en dos subcategorías: los ligados a la expresión proyectada y los que consisten en similitudes sonoras. Ejemplo: el atleta aportó una medalla decisiva por el atleta regaló una medalla decisiva, o mañana contrae matrimonio la virtual señorita por  mañana contrae matrimonio la virtuosa señorita . La segunda subclase podría ser: el niño se desintegró por el niño se deshidrató. 

e.       Lapsus de mezcla. Se origina por fusión de dos (o a veces tres) palabras. Ej. decir buenas tardesdías en vez de buenos días, o buenas tardes. 

Según la doctora Gutler, los humanos poseemos un diccionario mental en el que manejamos por igual los significados (semántica) y la fonética. Es posible que las personas políglotas tengan concentrado allí mismo el cúmulo de recursos de traducción o equivalencia de esos vocablos y esos sonidos en las otras lenguas que conocen. De igual modo, sostiene la experta inglesa, que las palabras se agrupan allí por la similitud de sus sonidos, es decir, que si fuera posible detectar dónde están cuello y camello, seguramente se las hallaría muy próximas.

Finalmente, los LAPSUS CALAMI corresponden al error involuntario escrito, y se les denomina CALAMI porque en las culturas antiguas se empleaba el cálamo (una especie de pitillo natural) que dejaba fluir la tinta, o porque en Grecia y otras naciones se aprovechaba la tinta del calamar para los trabajos escritos.

Algunos autores se refieren al LAPSUS DIGITORUM como la versión moderna del cálami, para referirse a los errores involuntarios en el proceso de teclear letras y signos en máquinas de escribir y ordenadores.

Los cronistas no usan corbatas

Posted in Comentario por webadentro en febrero 27, 2008

 José Alejandro Rodríguez    joseale@enet.cu

croc.jpgCada año ciertos cronistas se encuentran en la hermosa ciudad de Cienfuegos, para preguntarse entre todos cómo anda la crónica; si morirá irremisiblemente de contaminaciones melifluas, de ingesta de cursilería,  del virus del didactismo o del sarampión de la barricada consignista, tan vasta y basta en muchas redacciones.

   Ya estamos a punto de hacer un manifiesto para vindicar la singularidad y sutileza de ese, el más humano de los géneros periodísticos; de oponernos a esa sobadera con que se le trata e irrespeta; de declararles la guerra a esas maquiladoras de ridículas y primarias emociones -más bien ¿eh?,
¿mociones?- en nombre de esa delicia narrativa.

   La crónica nace de vez en vez, raramente; algo así como la cópula anual de los cocodrilos, que ese día estremece los pantanos. Pero en las redacciones hay quienes se empeñan en parirlas con prodigalidad de curieles, mientras algunos editores las planifican y encargan como a cajitas de congrí
y bistec a 25 pesos. Las solicitan por serie, y hasta acreditan para la crónica, como si hubiera credencial para emocionarse y conmover.

   Y ahí van esos escribanos a premeditar cerebralmente la crónica. O más bien la “croác-nica”. Sí, porque lo que hacen es croar. Y si no brota, le aplican fórceps mentales a cualquier motivo de la realidad, por obvio y rutinario que sea. Porque su torpeza les hace creer que cualquiera escribe
una crónica, y no se requiere para ello de una sensibilidad muy especial, cultura, estilo muy personal y gracia, ese estado de gracia que el profesor Juan Carlos Gil González, de la Universidad de Sevilla, denomina como “el artificio de la deleitación”, o “el saboreo de las palabras”.

   Ya a estas alturas o bajíos de la vida, me he topado con cada distorsión en torno a ese difícil género que el gran cronista argentino Martín Caparrós califica como “un lujo narrativo”. Ya estoy curado de espanto con ciertos disparates que alguien muy agudo acuñara como “lirismo agropecuario”, para
calificar esos arrestos emotivos en torno a una tarima con chorizos y grasientos lomos de cerdo, por ejemplo. ¿Y qué me dicen de las catarsis “poéticas” en torno a rutinarias reuniones, balances, informes administrativos y otras contingencias burocráticas? ¿Cómo se podrá hacer la
crónica de un control y ayuda o el balance de un ministerio?
¿Y adónde van a llegar los ungidos de la grandielocuencia, con arrebatos, venas a reventarse y síncopes que pretenden trasuntar los latidos del país y del mundo, cuando el misterio y el encanto de la vida está casi siempre en un hombre común, en una esquina o un perdido rincón por un atajo, en un
pequeño y curioso detalle?

   Los auténticos cronistas no viven de la crónica, y hacen otros mil malabares en el periodismo, por cada privilegio de contar una historia insólita desde el prisma de la sensorialidad y la emoción, desde la mirada propia. Es un género súbito, pero tan auténtico y personal, tan sutil, que no admite estandarizaciones ni mimesis; no resiste fórceps ni usurpaciones y engaños. El tufo se le siente a cada engendro…

   Los cronistas de ADN, cuasi genéticos, no se creen cosas ni mucho menos.  

Van por el mundo deslumbrándose, asombrados, observándolo todo y sintiéndose polvo en el viento que llegue a cada quien. No miran por encima del hombro.

   No se creen ombligos ni aspiran al poder y el mando. No hablan desde una atalaya, ni parapetados tras muros de prejuicios. No regañan ni sientan cátedra. Buscan los raros tesoros de la vida, distinguen las luces y las sombras de la realidad, por los callejones y no por las grandes autopistas.
Susurran, no gritan. Confiesan al oído, no declaman. Están en el barrio, la cañada, entre la multitud. No se mueren de envidia por los grandes salones, ni usan corbatas ni portafolios. Llevan su verdad en cueros y con las manos en los bolsillos del alma, ansiosos de belleza y justicia.

¿Miedo al chat?

Posted in Comentario por webadentro en febrero 27, 2008

chat.jpg

 Adonis Subit Lamit       asubit@gmail.com

No son pocos los medios de comunicación que evitan o retiran los Chat de sus publicaciones online alegando falta de control o supervisión, y que además constituyen cargas para los proveedores de Internet. Son aquellos que tienen miedo a que los usuarios de los Chat se embarquen en conversaciones que nada tienen que ver con el perfil editorial del medio que brinda el soporte. Numeroso también es el grupo de los que argumentan no interesarles implementar o sostener una herramienta tecnológica que aglutine a una comunidad virtual de comunicación para que algunos lo conviertan en un espacio crítico contra el propio espacio.

¿Por qué ver la copa mitad vacía y no cambiar la perspectiva y verla mitad llena?

  Como regla general y comprobadamente cierta, la primera herramienta de comunicación en la Red es el correo electrónico o email. También es cierta y comprobada la utilidad del chat, como la segunda herramienta tecnológica para la comunicación, y en ese contexto un medio para el desarrollo de objetivos de carácter social, político, educativo, académico, etc.

  El chat es un gran centro de reuniones virtual en el que usuarios de todas partes del mundo pueden charlar. Las conversaciones son en tiempo real; los usuarios entran con un nick o apodo, por el que son reconocidos por el resto de la comunidad. El término proviene del idioma inglés y significa conversación ligera e informal (Diccionario Webster, 1959). Al ser definido como una conversación que se produce por medio de la computadora, se entiende que se da la participación de al menos dos personas ubicadas en dos sitios geográficos distantes que intercambian mensajes de forma simultánea (Trancredi, 2004).

  Aunque para muchos es un recurso electrónico para el ocio y el entretenimiento, la realidad es que el chat es una valiosa herramienta social, política y educativa.

  El fenómeno “chat” se extiende por el planeta a una velocidad impresionante. La Internet tiene más de cinco mil sitios para conversar en los principales idiomas. Algunos son pequeños y pueden hospedar 50 personas, pero hay otros que pueden dar servicio hasta tres mil usuarios al mismo tiempo, sobre todo en horarios pico. Por su parte, el principal servicio gratuito de conversación simultánea (llamado ICQ) ya pasó los 500 mil usuarios. Es muy posible que estos servicios crezcan tanto como los servicios gratuitos de correo electrónico.

Para dar un ejemplo, solamente Hotmail, el servicio de correo de Microsoft, reporta actualmente 50 millones de usuarios. El chat es un desafío y una gran posibilidad de acceder a un viejo sueño de la humanidad, como es la comunicación global, porque requiere de una computadora personal (PC) y una conexión a Internet.

  Estos datos nos sirven para reflexionar en que si no aumentamos este tipo de espacios en Internet para poder nosotros influir en la opinión pública internacional, los usuarios del mundo, que incluye a los que quieren información acerca de Cuba, seguirán utilizando los servicios internacionales, que cada vez toman más espacio, con la visión extranjera de todos los puntos de vistas cubanos excepto los que nos interesa proyectar a nosotros. Necesitamos influir en el pensamiento universal y para eso es vital generalizar esta herramienta.

  Tal es el fenómeno de los chat que tiene preocupados a psicólogos, especialistas en comunicación, sociólogos, a los expertos en mercadotecnia, que ven cómo las personas abandonan la televisión para pasarse las horas conversando en Internet. Cada vez son más frecuentes los comentarios de alarma frente a todo tipo de anécdotas, por ejemplo, sobre personas que pueden mantenerse en el “chat” durante horas y horas mientras trabajan. Si ya sabemos que las personas crean adicción a este tipo de herramientas, lo más correcto no es censurarlas, sino aprender a utilizarlas para dar la batalla ideológica que se nos pide y se espera de nosotros.

  Los expertos en interactividad manifiestan que la causa del auge de las conversaciones vía Internet tiene que ver con un problema fundamental de las formas de vida urbanas de las grandes ciudades del mundo en la actualidad: las grandes deficiencias en los niveles de comunicación interpersonal, institucional y masiva. Y este es precisamente el punto en donde el chat aparece y cobra importancia. El chat nos permite eliminar distancias geográficas, pero también otro tipo de distancias, como las afectivas e intelectuales.

  El chat, al borrar prácticamente las barreras y prejuicios derivados de las “apariencias”, permite una comunicación más libre, y a veces, más cercana, en mucho menor tiempo del “normal” y con muchas facilidades “logísticas”. Con las ventajas y desventajas del anonimato (voluntario, pero generalizado en el chat), es posible intercambiar puntos de vista sobre todos los temas, incluyendo aquellos considerados difíciles. Por estas razones, el riesgo del chat es más de tipo afectivo que informativo. No creemos que en el chat las personas estén expuestas a información más perniciosa de Cuba de la que reciben por todos los medios de comunicación masiva, institucional e interpersonal a su alcance, en particular, la TV y la prensa escrita. Pero sí sabemos que una persona que no tiene satisfechas sus necesidades básicas de comunicación es altamente vulnerable en el chat, en cuanto a sus sentimientos, emociones, actitudes y expectativas frente a los demás. Creemos que la solución no es prohibir el chat ni censurarlo porque dejaríamos a los “lobos” la posibilidad de manipular estas mentes. Lo importante es mejorar la calidad de la comunicación en nuestra vida cotidiana con el exterior, fundamentalmente en temas difíciles, pero siempre con nuestra visión de las cosas, con intención. Con ello podemos prevenir los problemas y riesgos mencionados, y evitar que el chat se convierta en un mecanismo compensatorio que para nada corresponde con nuestros intereses.

  Sin embargo, existen aún muchos prejuicios para la utilización de este método como herramienta de trabajo.

  Comprendemos que una de las desventajas es la incertidumbre sobre el tipo de persona con la que un usuario pueda tener interacción, ya que no todo el que entra a una sala de Chat, lo hace con un fin serio, algunos tratan de sabotearte el chat colocando elementos que nos perjudican, no obstante debemos tener en cuenta que, si bien se accede en forma anónima, si es necesario, se puede llegar a saber perfectamente quién es quién en cada caso y bloquearlo para que no entre otra vez.

  Repito, creo que la censura y la prohibición no son la solución, porque con ello solamente estamos atacando los síntomas de ese tipo de problemas.  Para nuestra búsqueda e investigación y para difundir por el mundo la verdad de este país podemos y debemos utilizar los chat.  Debemos saber cuál es nuestro objetivo y buscar el interlocutor que sirve a nuestro interés sabiendo llevar la conversación al terreno buscado. Es decir, si buscamos hablar acerca de los Cinco cubanos presos en Estados Unidos por luchar contra el terrorismo, entonces, debemos buscar a alguien que viva en alguno de los Estados donde están recluidos, si tiene algún elemento que nos una, como idioma u otro, mejor, y una vez establecido el contacto poco a poco entrar en el tema. Debemos saber de antemano que la mayoría de las veces los primeros contactos son de socialización, depende de nuestra propia habilidad de comunicación el mantener la conexión llevando la conversación al objetivo buscado. Debemos a medida que la conversación fluye armar una estrategia según el interlocutor. Es un trabajo estratégico de comunicación. Es importante tener en cuenta, los temores de cada individuo inmerso en la sociedad receptora. Recordar que lo único tangible es el mensaje, del mismo depende entonces, la primera impresión que ofrecemos a nuestro interlocutor. Por eso, después de establecido el contacto es preferible la comunicación vía email porque podemos escribir en forma más analítica lo que se quiere transmitir y lo que realmente se está buscando sin crear susceptibilidades a la otra parte. Ya ese es uno que tenemos a favor, porque lo logramos sacar del chat para vincularlo a una comunicación más personalizada por correo. Es seña que prendió nuestra comunicación y despertó un interés en esa persona. Ese es el espacio que debemos ir ganando, y no tenerle miedo al debate.

  Puede tenerse la seguridad que si se presenta y se utiliza esta herramienta con la inteligencia que se requiere y como corresponde, se logrará manejar la situación y, en la casi totalidad de los casos, resultará sumamente fructífera.

El semblante perdido en la opinión del periodismo cubano

Posted in Comentario por webadentro en febrero 27, 2008

 René Rivero Díaz     cip309@cip.enet.cu

La amenaza inminente de que los enemigos de la Revolución aprovechen nuestras posibles desmotivaciones para asumir el protagonismo del debate como categoría periodística que regula y diseña la opinión pública, y al final nos derrote; es una verdad advertida hace dos años por el Presidente Fidel Castro en el Aula Magna de la Universidad de La Habana.

Se trata de defender el debate como categoría necesaria en la sociedad Socialista para proveer de soluciones viables a los líderes en su empeño de gobernar mediante el ejercicio de la democracia participativa que asumimos los cubanos.

Desde esa mirada el papel de los medios debe ser la de crear y proteger, mediante el enfrentamiento de ideas, los espacios de discusión pública que vuelquen sobre la realidad cotidiana las propuestas indispensables para cumplir la máxima fidelista de: “cambiar todo lo que deba ser cambiado”, con el fin concreto de preservar la existencia y progreso de nuestra sociedad.  

Si regresamos a los albores del último canje de clases sociales en el poder en Cuba, podremos constatar que medios como el periódico Revolución, la revista Bohemia y el derechista Diario de la Marina, fueron los responsables  de abrir las puertas a cada uno de los contendientes que defendían o agredían la construcción de un modelo de igualdad y justicia en el archipiélago Cubano.

Para que la mayoría en el poder aceptará el carácter socialista de la nación en abril de 1961, fue determinante que los medios de comunicación masiva incluyeran en sus ediciones los argumentos de las vanguardias intelectual y política y la de los partidarios de la República Burguesa  instaurada durante las primeras cinco décadas del pasado siglo.

No fue por casualidad que el discurso del Comandante en Jefe Fidel Castro, sobre la inevitable desaparición de instituciones protectoras de privilegios y promotoras de traiciones patrias, reseñado en varias publicaciones de tirada nacional, removiera los cimientos de varias empresas periodísticas capitalistas que se auto condenaron con la famosa “Carta sin sobre” aparecida el 6 de diciembre de 1960 en el Diario de la Marina.

Hija de la polémica pública también fue la definición del papel del intelectual revolucionario dentro de su Revolución que tuvo su punto más trascendental en junio de 1961 en la célebre reunión de Fidel con los intelectuales más representativos del país donde dijo una frase breve, y categórica que funcionó, desde entonces, como el eje ideológico de la política cultural cubana: “dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución, nada”.

La prensa como institución,  trató entonces de enrumbar su objetivo para convertirse en el reflejo más inmediato de los fenómenos de una sociedad con características únicas por asumir transformaciones impostergables para su existencia, dirigidas por el Partido Comunista de Cuba.

La cuestión primordial del debate como actividad necesaria para construir la opinión pública y situar a la prensa plana, la radio y la televisión en el puesto de avanzada tuvo en “El proceso de rectificación de errores y tendencias negativas” un apoyo militante por parte de los principales dirigentes de la nación,  que no fue entendido en toda su magnitud por los profesionales del sector.

Si cada individuo responsabilizado con el progreso de nuestro modelo de prensa hubiese entendido el llamado realizado por el Buró Político en el 1984, hoy no lamentáramos ciertas incapacidades para revelar a los ciudadanos hechos que les interesan, bajo la premisa de que han sido engañados en algún punto vital de sus intereses temporales o espirituales, por individuos que se colocan con sus acciones fuera de las estructuras y proyectos promovidos por la Revolución.

Muchas veces el debate al que aspiramos queda trunco porque al margen de la política oficialmente establecida, que tiene en cuenta que por la constante agresión del Imperio, recrudecida en los últimos años, no siempre es conveniente abordar un tema, pues podríamos revelar una estrategia o un programa antes de que exista condiciones para ello, algunas personas con determinadas responsabilidades dificultan la normal circulación de la información y el ejercicio del periodismo.

Los argumentos de esas tendencias ajenas a la ética de un revolucionario se escudan bajo la falsa idea de que los enemigos internos y externos pondrían aprovechar el conocimiento de dificultades y defectos de la realidad social para desorientar, confundir y desalentar al pueblo.

Otros esconden sus incapacidades bajo el manto esquivo de que cada nueva discrepancia rompería la unidad ideológica de la nación, tan necesaria para su sobrevivencia.

Esos olvidan que en la actualidad,  la razón de ser de la prensa en Cuba es defender la supremacía del sistema Socialista, sobre los principios del convencimiento y para convencer es imprescindible la participación de todos los comprometidos en preservar las conquistas y valores cimentados en la Mayor de la Antillas a partir de 1959.

Las necesidades del presente nos indican que los elementos estructurales del debate en los medios periodísticos cubanos deben estar dirigidos a  promover el enfrentamiento de argumentos, dentro del modelo socioeconómico, para proveer de propuestas acertadas a los seres humanos responsabilizados con liderar el ejercicio del poder.

Para asumir en toda su extensión y responsabilidad la discusión pública, es impostergable superar los vacíos intelectuales de nuestro sector, porque como advirtió el Comandante Ernesto Che Guevara en su obra El Socialismo y el hombre en Cuba, el debate en nuestra sociedad presupone el diálogo entre el pensamiento oficial y las ideas de los individuos que eligen la vanguardia política de la nación.

Con ese fin en las recién aprobadas Orientaciones del Buró Político  del Comité Central del Partido Comunista de Cuba para incrementar la eficacia informativa de los medios de comunicación masiva del país se destaca la necesidad de elevar la superación individual de los periodistas.

En el camino de los cambios necesarios para acercar más el modelo de prensa nacional a la vida de los cubanos no debemos olvidar la idea de Roberto Fernández Retamar de que: “Con medidas incorrectas hemos topado, y ellas plantean, por lo pronto, un problema de conciencia a un intelectual revolucionario, que no lo será de veras cuando, aplauda, a sabiendas de que lo es, un error de su revolución, sino no cuando haga ver que se trata de un error.”

*Ponencia presentada en el II Evento Científico del Periodismo Avileño CIPECA 2007

Bibliografía consultada 

– Discurso del Comandante en Jefe Fidel Castro en el aula Magna de la Universidad de La Habana, 17 nov. 2005.

– Códigos de éticas para los cuadros del Estado y la Unión de Periodistas de Cuba.

– Orientaciones del Buró Político  del Comité Central del Partido Comunista de Cuba para incrementar la eficacia informativa de los medios de comunicación masiva del país. RSB 232 del 12 de febrero de 2007.

– Orientaciones del Buró Político  del Comité Central del Partido Comunista de Cuba para incrementar la eficacia informativa de los medios de difusión masiva del país. Año 1984.

– El socialismo y el hombre en Cuba. Ernesto Guevara de la Serna. Editorial Ciencias sociales.

– Hacia una intelectualidad revolucionaria en Cuba”. Ensayo de otro mundo. Roberto Fernández Retamar. Instituto del Libro, La Habana, Cuba.

– “Sobre los intelectuales y la critica social en la esfera pública cubana”. Las causas de las cosas. Desiderio Navarro. Letras Cubanas. 2006

Página siguiente »